RECITAL POÉTICO CON ENFOQUE APS
En la mañana de hoy, día 20 de mayo; el IES Los Moriscos de Hornachos ha honrado al poeta local, D. Joaquín Acedo Hidalgo, con una actividad literaria en la que el poeta ha declamado sus versos, acompañado de su familia, del alumnado de 1º de Bachillerato de Humanidades y Ciencias Sociales y de los compañeros y compañeras del SEPAD de esta localidad.
Sus composiciones nacen de un alma pura; de un hombre sencillo y bueno, amante de la poesía y con una ferviente fe en el ser humano: un poeta enraizado en el pueblo y en su sabiduría. Cantan al amor, al paso del tiempo, a la fe religiosa, a la dureza de la emigración, a nuestro querido pueblo de Hornachos, a nuestra Extremadura querida y a la gran familia que hemos formado en el IES Los Moriscos. Con una emoción contenida, ha compartido muchas curiosidades del proceso de creación de su obra y del valor que en la difusión de la misma ha tenido su musa y compañera de viaje, su amada Cati.
Su voz honda y serena ha zarandeado nuestras almas y nos ha hecho valorar aún más la vida. De nuevo, la poesía se ha erigido como el elemento capaz de dotar de sentido a nuestra existencia y de trascender la realidad.
El recital ha estado presidido por el director del Centro, D. Sergio Cuevas Hidalgo; quien, además, ha compartido dos excelentes noticias con el público asistente: la visita a la Universidad de Extremadura y la presentación, en directo, del segundo número de la revista Ecos de Gabriela, desde el Museo Helga de Alvear de Cáceres. Esta revista escolar la realizamos en incardinación con el Liceo Bicentenario Víctor Jara, de Peralillo (Chile). Las dos actividades se desarrollarán el próximo otoño.
Han actuado de moderadoras en la tertulia literaria la coordinadora de la biblioteca, Montserrat Álvarez Benavente, y la directora del SEPAD, Sierra Barba Camacho.
El encuentro literario se ha desarrollado en la Biblioteca del Centro, de 11.45 a 12:40 h.
¡Muchísimas gracias, querido compañero, por hacernos partícipes de tu experiencia poética!
Compartimos con la comunidad educativa el relato dedicado a nuestro centro, el IES Los Moriscos, titulado: Las paredes que no me vieron crecer y algunas de las fotografías que se han realizado del acto:
“LAS PAREDES QUE NO ME VIERON CRECER”, AÑO 2026
Buenos días, Instituto Los Moriscos de Hornachos:
Hoy vuelvo a visitarte, como en otras ocasiones, acompañado por varios compañeros del SEPAD, gracias al programa intergeneracional “Te regalo mi voz”. Nada más entrar, mi corazón crece en pulsaciones y mi pensamiento se expande por todos los recovecos del lugar. Imagino que soy invisible y miro con ilusión la alegría en esas caras de felicidad en chavales que ya empiezan a pensar en proyectos de Universidad. Aunque mis años en las aulas fueron pocos, mis visitas a este Instituto están dejando una huella que ni el tiempo ni nadie podrá borrar de mi mente. Instintivamente, casi sin darme cuenta, me voy quedando un poco rezagado del grupo, como aislado, caminando lento, sin prisa; mirando el trabajo que hay detrás de cada mural expuesto por todo el recinto. Suena el timbre que anuncia el recreo; todo el silencio que había hasta entonces, se convierte en un ir y venir de jóvenes por los pasillos y; entre ese bullicio de voces, risas y bocadillos, alguien pronuncia mi nombre. Me vuelvo a mirar de dónde creo que vino la voz y saludo sonriendo a quien me llamó. Un poco después, en el patio, se repite la misma acción: me llaman de lejos y con mucha alegría me saludan con la mano. Yo respondo de igual forma, y así siempre que nos vemos en alguna parte. Son jóvenes estudiantes que se alegran de verme. Hablamos, participamos en actividades, comentamos libros en la biblioteca o en talleres, etc. He conocido este Instituto casi sin querer, y se ha convertido para mí en algo más que un edificio de ladrillos, pizarras y colonias de “vencejos”; se ha convertido en el escenario perfecto para soñar, compartir dudas, miedos, resaca de sueño y esas alegrías que solo se sienten cuando se está rodeado de la gente adecuada. Se ha convertido, en definitiva, en otra ilusión más en mi vida, con la esperanza y el deseo de que la próxima visita a este centro llegue pronto. Pienso, por experiencia, que las lecciones más valiosas no siempre están en los libros, sino detrás de cada abrazo después de un mal día; en esa mirada de complicidad en medio de una clase, en el apoyo de los profesores; que, además de enseñar, nos guían cuando nos sentimos agobiados, perdidos; o, simplemente, cansados. Por un momento, me detengo a mirar los pupitres vacíos de las aulas, y me veo allí, rodeado de mis compañeros de estudio. Veo las risas grabadas en el aire, veo la actitud positiva de mis colegas hacia mí; veo a mis profesores explicando con paciencia, con mucha paciencia, las materias del día a día. De pronto, una mano sobre mi hombro me lleva de nuevo a la realidad del momento. Adiós a esa mochila pesada de libros, adiós a los corrillos de buen rollito, adiós a la vida estudiantil que viví por momentos desde un mundo imaginario: el próximo día que esté de nuevo con vosotros, seguiré con mi pensamiento donde hoy, sobresaltado, lo dejé.
Gracias, Instituto Los Moriscos, por ser el refugio donde me siento como un adolescente; gracias, profesores, alumnado, rinconcito del bar, conserjes… etc., por compartir conmigo estos ratitos, estos momentos que quedarán grabados en mi memoria para siempre.
Fdo. Joaquín Acedo Hidalgo
GALERÍA DE FOTOGRAFÍAS
COMUNIDAD EDUCATIVA DEL IES LOS MORISCOS DE HORNACHOS



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